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Consejos para prevenir lesiones durante el esquí

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Si has llegado hasta aquí, es probable que ya conozcas las increíbles sensaciones que puede llegar a regalarnos un día en la nieve. Ahora bien, también es posible que aún no lo hayas experimentado en primera persona, y que te hayas topado con este post precisamente por eso: porque te tienta la idea de sumarte al club de los esquiadores, pero todavía te quedan algunas dudas que te impiden lanzarte a la piscina. Sobre todo, por el riesgo de sufrir alguna caída aparatosa. ¿Es así? En ese caso, no problem! Con nuestros consejos para prevenir lesiones durante el esquí, podrás disfrutar del deporte blanco por excelencia con tranquilidad (y lo más importante: manteniendo tus 206 huesos y tus 639 músculos intactos).


No importa si quieres aprender a esquiar o si ya eres un deportista consumado: nadie está a salvo de sufrir un traspié o de tener un descuido que acabe dando paso a un aterrizaje forzoso. Si bien algunos estudios demuestran que algo más de la mitad de las caídas se producen durante la primera semana de aprendizaje, normalmente son los esquiadores más experimentados quienes sufren las lesiones y accidentes más graves, como las luxaciones, debido en parte a un exceso de confianza.  


Por eso, nuestras recomendaciones para minimizar los riesgos te van a venir de perlas. ¡Ojo al parche!



1. Cuida tu preparación física: mantente en forma durante todo el año 🚵‍♂


El primero de nuestros consejos para prevenir lesiones durante el esquí es casi una regla matemática: cuanto mejor sea tu forma física, menor será la probabilidad de sufrir algún percance debido a la fatiga. La clave está en hacer ejercicio regular durante todo el año, siendo la natación, el ciclismo y los deportes destinos a mejorar tu resistencia —como el senderismo o trekking, o bien las carreras atléticas de fondo— tu mejor aliado. En este sentido, hay que tener en cuenta las advertencias de los médicos, quienes alertan de que el esquí no puede ser el único deporte que practiquen los esquiadores. Algo que los nórdicos siguen a rajatabla. Por ejemplo, ¿sabías que la marcha nórdica nació en Escandinavia para que los deportistas pudieran seguir practicando el manejo de los esquís tras la temporada de invierno? Por otro lado, te aconsejamos trabajar la musculatura de los brazos, algo que puede ser muy útil a la hora de frenar caídas. Así que ya lo sabes: no dudes en entrenar al máximo y consigue una buena preparación. 



2. Adquiere una buena técnica sobre los esquís ⛷


Todos tenemos algún conocido que es un crack sobre los esquís o la tabla de snowboard, y que seguramente estará encantado de darnos unas pautas sobre cómo domar la nieve… Sin rompernos la crisma en el intento. Sin embargo, y aunque todas las recomendaciones son bienvenidas, esto no debería sustituir las lecciones de un monitor especializado. En las escuelas de esquí de las estaciones de invierno, recibirás todas las indicaciones indispensables sobre cómo deben ser nuestros movimientos para evitar males mayores.  


 3. Elige el material de esquí adecuado y mantenlo en buen estado 🎿


En Esquiades, hemos hablado de la importancia de poner a punto el material de esquí antes de que arranque la temporada. Y con razón, ya que un material en buen estado y acorde a nuestras características personales puede ayudarnos a evitar lesiones durante el esquí. Por eso, es fundamental que lo revise un especialista o una escuela de esquí homologada, y que sea un profesional quien regule las fijaciones. Asimismo, debes usar siempre un casco y unas gafas con protección contra los rayos UVA. Esta recomendación es vital para prevenir lesiones oculares y craneales, contándose estas últimas entre las más frecuentes (desde los pequeños chichones o brechas hasta problemas mucho más serios, como las fracturas).  



4. Utiliza un buen protector solar ☀


Lucir el aspecto de un mapache después de un día en las pistas no es lo peor de las quemaduras solares. De hecho, el sol es tremendamente intenso y dañino en las estaciones de esquí, hasta el punto de que una exposición habitual sin la protección adecuada puede derivar en serios problemas dermatológicos, como un melanoma. Para mantener a raya las radiaciones solares, utiliza una crema con factor de protección igual o superior a 50 (¡acuérdate de aplicarlo también en las orejas!). Si es posible, escoge aquellas marcas que no utilicen parabenos en su composición. 


5. Consulta la previsión meteorológica (y retírate a tiempo) 🌬


Dijo Felipe II, tras sufrir una estrepitosa batalla naval debida a una tormenta, que no había mandado a sus naves a luchar contra los elementos. Una máxima que cualquier amante del esquí debería incluir en su decálogo de buenas prácticas. Desengáñate: por mucha experiencia que tengamos, una visibilidad escasa o el frío intenso pueden incidir negativamente en nuestra condición física, incrementar la sensación de cansancio y mermar nuestra capacidad de reacción ante cualquier imprevisto (por ejemplo, alguien que cruza una pista con sus raquetas de esquí). De ahí la importancia de tener en cuenta las condiciones ambientales en la fecha deseada antes de reservar tu forfait. Del mismo modo, hay que consultar cuál es el tipo de nieve y cuál es mejor para nuestro nivel de esquí.


Y si, aun así, la meteorología te juega una mala pasada cuando ya estás en pleno descenso, recuerda que una retirada a tiempo puede ser una victoria. Igualmente, y aunque haga un sol radiante, conviene parar cuando adviertas los primeros síntomas de agotamiento. Este es uno de los consejos para prevenir lesiones durante el esquí que no todo el mundo sigue, pero que puede ser providencial. 


6. Calienta los músculos antes de esquiar 🤸‍♀


Si bien no hay evidencias científicas que demuestren que los ejercicios de calentamiento previo ayuden a prevenir lesiones, no olvides que estos movimientos preliminares contribuyen —y mucho— a desentumecer el cuerpo antes de lanzarnos ladera abajo. Ejercita sobre todo los brazos, los hombros, el tronco y el tren inferior. Por otro lado, ten presente que la intensidad del esfuerzo físico durante el esquí deberá ser progresiva, realizando al principio descensos sencillos que contribuyan a calentar las articulaciones. 



7. Escoge solo las pistas de tu nivel ✅


Puede parecer una obviedad, pero no son pocos quienes se vienen arriba y deciden esquiar por encima de sus posibilidades (sí, nosotros también hemos hecho nuestro ese latiguillo que tan de moda se puso durante la crisis económica). ¡Error! Olvida los cantos de sirena de esa pista roja o negra tan espectacular, o de probar con una azul si aún no tienes un buen dominio de los esquís. Créenos: es mejor unas pistas llenas de esquiadores prudentes —y con una sonrisa de oreja a oreja— que un hospital atestado de valientes. 


8. Hidrátate bien 💧


Pese a estar rodeados de agua —aunque esté helada—, lo de ingerir 1,5 litros de agua diarios también va a misa cuando se está esquiando. Hidrátate con regularidad y durante toda la actividad, ya que esto reducirá la fatiga y el riesgo de que aparezca algún pequeño mareo. Otro aspecto que hay que tener presente es que las bajas temperaturas pueden reducir nuestra percepción de la sed, por lo que hay que estar especialmente atento/a.



9. Aprende a caer correctamente (¡y no nos referimos a otras personas!) 😂


Como hemos dicho anteriormente, no existe una técnica infalible para no dar con nuestros huesos sobre la nieve. Por eso, cuando la caída es inevitable —algo habitual entre los esquiadores debutantes, dicho sea de paso—, lo mejor es aprender a caer correctamente. De acuerdo: nadie está especialmente lúcido cuando pierde el equilibrio. Pese a todo, es necesario seguir estos tres consejos para prevenir lesiones durante el esquí.


  • Mantener las rodillas ligeramente flexionadas y la columna vertebral recta, lo que disminuirá el impacto contra el suelo y la gravedad de una eventual lesión. 


  • Relajar la musculación al máximo, ya que eso hará que la fuerza del golpe se reparta mejor por todo el cuerpo.


  • Tratar de amortiguar la caída con las manos.


10. Duerme las horas necesarias 🛌


Cerramos nuestros consejos para prevenir lesiones durante el esquí con una última recomendación que podemos considerar de cajón, pero que no siempre se sigue: dormir las horas necesarias antes de ir a esquiar. ¡Ten presente que el cansancio está detrás de muchas caídas! Para ayudarte a descansar a cuerpo de rey tras darlo todo sobre los esquís, en Esquiades te ofrecemos los mejores hoteles en la nieve, siempre al mejor precio. ¡Échales un vistazo y reserva el tuyo!



Hasta aquí nuestras recomendaciones para que puedas pasarlo en grande en la nieve y de forma segura. De todos modos, nos encantará poder ampliar la lista con tus aportaciones. No te cortes: si tú y el equilibrio hacéis buenas migas y en tu centro de salud hace años que no te ven el pelo, ¡no dudes en compartir con nosotros tu secreto! 😉 


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