Ruta por las Dolomitas en coche: itinerario real de 11 días

9 de septiembre, 2026

Las Dolomitas en verano son de esos destinos que superan cualquier expectativa: montañas afiladas, lagos de un turquesa casi irreal, pequeños pueblos alpinos y refugios de montaña a la vuelta de cada sendero. 🏔

Soy Cristina, del equipo de marketing de Esquiades, y este verano hicimos una ruta por las Dolomitas en coche de 11 días, con salida y llegada en Bérgamo, recorriendo en círculo algunos de los rincones más espectaculares de la región: Val di Funes, Seceda, Alpe di Siusi, Cortina d’Ampezzo, el Lago di Braies y las Tre Cime di Lavaredo, entre otros.

Cristina con las Dolomitas de fondo

Viajamos del 1 al 11 de agosto, así que tuvimos que organizar bien los horarios para evitar aglomeraciones y encontrar aparcamiento. Esta es nuestra ruta, con todo lo que fuimos aprendiendo por el camino. Si quieres profundizar antes en cómo planificar el viaje, también tenemos una guía completa de las Dolomitas en verano.

DíaRuta y visitasAlojamiento
Día 1Bérgamo → Lago di Garda → Limone sul Garda → CornaianoCornaiano
Día 2Val di Funes → Refugio Odle → Santa MaddalenaCornaiano
Día 3SecedaCornaiano
Día 4Alpe di SiusiCornaiano
Día 5Cornaiano → pueblos de las Dolomitas → Borca di CadoreBorca di Cadore
Día 6Lago di Sorapis → Cortina d’AmpezzoBorca di Cadore
Día 7Lago di Misurina → Lago di Antorno → Lago di BraiesBorca di Cadore
Día 8Tre Cime di LavaredoBorca di Cadore
Día 9Dolomitas → TrentoTrento
Día 10Trento → BérgamoBérgamo
Día 11Bérgamo y final del viaje

Bérgamo y el Lago di Garda: el arranque de la ruta por las Dolomitas en coche

Llegamos a Bérgamo sobre las 10:00 h y alquilamos un coche 🚗 para poner rumbo a la zona de Bolzano. En lugar de hacer todo el trayecto por autopista, decidimos desviarnos para recorrer parte del Lago di Garda, con una parada en Limone sul Garda para comer algo y curiosear por el pueblo. El recorrido es algo más largo, pero para nosotros mereció totalmente la pena: bordear el lago y disfrutar del paisaje hace que el trayecto sea mucho más entretenido que pasar horas de autopista.

Aguas del Lago di Garda vistas desde la orilla camino de Bolzano
El Lago di Garda, parada obligada antes de llegar a las Dolomitas.

Llegamos finalmente a Cornaiano, un pueblo tranquilo cerca de Bolzano donde nos alojamos durante 5 días y 4 noches. Buscamos una zona con encanto y bien situada para recorrer las Dolomitas en coche, pero alejada de los puntos más concurridos, y la elección fue todo un acierto. Si estás preparando un viaje a las Dolomitas, alojarte en un pueblo pequeño de los alrededores de Bolzano puede ser una opción fantástica para disfrutar de la zona con más tranquilidad.

Val di Funes y Santa Maddalena: la estampa más fotografiada de las Dolomitas

Al día siguiente fuimos directamente en coche a Val di Funes, una de las zonas más bonitas de las Dolomitas, y aquí madrugar fue clave: llegamos sobre las 8:00 h, ya que algunas carreteras de acceso tienen semáforos y, si los parkings están completos, se puede restringir el paso. Si visitas Val di Funes en agosto, ve pronto para evitar problemas de aparcamiento.

Aparcamos por 10€ el día y comenzamos la ruta circular hasta el Refugio Odle (también conocido como Geisler Alm): unos 9,5 km y 420 metros de desnivel, con una dificultad fácil o moderada y unas 3-4 horas de duración. El sendero está perfectamente adaptado y nos pareció sencillo incluso para hacer en familia. Tras hora y 45 minutos caminando llegamos al refugio, nos sentamos en sus tumbonas de madera frente a las cumbres de los Odle y aprovechamos para descansar. Para nosotros, parar en un refugio y disfrutar del paisaje es una parte imprescindible de la experiencia.

Terminada la ruta, nos acercamos a Santa Maddalena, uno de los pueblos más conocidos de Val di Funes: un pintoresco pueblo alpino famoso por su iglesia, rodeada de prados verdes y con los picos de los Odle como telón de fondo. Es una de esas imágenes que parecen sacadas de una postal, y una parada imprescindible si visitas la zona.

Iglesia de Santa Maddalena con los picos de los Odle al fondo
La iglesia de Santa Maddalena, en Val di Funes, con los Odle detrás.

Seceda: subir andando o en teleférico

Al día siguiente nos dirigimos a Col Raiser para empezar la ruta hacia Seceda, una de las zonas más famosas de las Dolomitas. También aquí madrugamos: llegamos antes de las 9:00 h y aparcamos pagando 10€ por todo el día. En verano, cuanto antes llegues, más fácil será encontrar plaza.

Si tienes tiempo y ganas de caminar, te recomendamos muchisimo hacer la ruta a pie desde Col Raiser y coger el teleférico oficial de Seceda, que cuesta 34€ ida y vuelta, solo para el último tramo hasta el pico. Además de ahorrar dinero, conviertes el trayecto en una ruta preciosa que puedes adaptar a tu ritmo. Nosotros paramos a comer en uno de los muchos refugios del camino. La otra opción es subir directamente en teleférico desde Ortisei, que cuesta unos 74€ por persona: es más rápido, pero te pierdes buena parte del paisaje.

Formaciones rocosas de los Odle vistas desde la cima de SecedaPraderas verdes de Seceda con las Dolomitas al fondoSendero de Seceda camino de las crestas rocosasPanorámica de Seceda con los picos afilados de los OdleExcursionistas caminando por la cresta de Seceda

Alpe di Siusi y el camino hasta Cortina d’Ampezzo

Alpe di Siusi fue otra de las paradas imprescindibles: uno de los altiplanos alpinos más espectaculares de la región. Aparcamos en Compatsch, con reserva y pago previo, y llegamos antes de las 9:00 h, cuando todavía estaba permitido acceder en coche (durante el día la carretera restringe el tráfico privado). Una vez allí, recorrimos el altiplano a pie y paramos en uno de sus refugios a primera hora para tomar un café y probar un Apfelstrudel, el dulce de manzana típico de la zona: un momento perfecto para empezar el día.

El quinto día dejamos el apartamento de Cornaiano rumbo a Cortina d’Ampezzo. Nos alojamos 4 días y 3 noches en Borca di Cadore, una zona perfecta como base para explorar la parte oriental de las Dolomitas. Aprovechamos el trayecto para parar en varios pueblos: nuestro consejo si vas a recorrer las Dolomitas en coche es que no tengas prisa por llegar, porque el propio camino entre valles y montañas ya forma parte de la experiencia.

Río Isarco a su paso por Bressanone, en el camino hacia Cortina
El río Isarco en Bressanone, una de las paradas de camino a Cortina.

Ese mismo día visitamos también el Lago di Carezza, con unas tonalidades de agua espectaculares. Fuimos por la tarde y fue todo un acierto: aparcamos justo delante del acceso y encontramos bastante menos gente, además de pagar solo una hora de parking. Bordear el lago lleva unos 20-30 minutos, y el color del agua hace que sea uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria.

Aguas turquesa del Lago di Carezza rodeado de bosque de coníferas
El Lago di Carezza, con sus características aguas turquesa.

El día de los lagos: Misurina, Antorno y Braies

Este fue uno de los días más completos del viaje. Por la mañana visitamos dos lagos de la zona de las Tre Cime: el Lago di Misurina, uno de los más conocidos de esta parte de las Dolomitas, y el Lago di Antorno, mucho más pequeño pero con muchísimo encanto, al que se llega caminando desde Misurina en unos 30-45 minutos por una ruta tranquila y fácil. Los dos nos parecieron preciosos y son muy fáciles de combinar con otros lugares de la zona.

Reflejo de las montañas en las aguas quietas del Lago di AntornoOrilla del Lago di Antorno con las Dolomitas al fondoSendero junto al Lago di Antorno en un día despejado

Por la tarde pusimos rumbo al Lago di Braies, probablemente uno de los lugares más famosos de las Dolomitas y de los paisajes que más se repiten cuando buscas información sobre la región. El agua turquesa, las montañas que lo rodean y sus famosas barcas de madera hacen que sea uno de los grandes iconos de la zona. Visitarlo por la tarde nos permitió aprovechar mejor el día, ya que por la mañana habíamos estado en Misurina y Antorno. Si vas en agosto, infórmate antes sobre las condiciones de acceso y aparcamiento, porque es una de las zonas más turísticas de todas las Dolomitas.

Barcas de madera flotando en el Lago di Braies al atardecerAguas turquesa del Lago di Braies rodeadas de montaña

Ya instalados en el hotel, aprovechamos para visitar Cortina d’Ampezzo, una de las localidades más conocidas de las Dolomitas, y cerramos el día con un aperol spritz en una de sus terrazas.

Tre Cime di Lavaredo y la vuelta por Trento y Bérgamo

Si había un lugar que teníamos claro que queríamos visitar en esta ruta por las Dolomitas eran las Tre Cime di Lavaredo, y no nos decepcionaron: son uno de los paisajes más reconocibles de la región y uno de los grandes imprescindibles de cualquier viaje por aquí. Para llegar hay que dirigirse hacia Misurina y el Lago d’Antorno y continuar por la carretera que sube hasta el Rifugio Auronzo. Ten en cuenta que el acceso en coche está regulado y, en temporada alta, es necesario reservar previamente el parking. Una vez aparcados, el sendero está perfectamente señalizado y permite disfrutar de distintas perspectivas de las tres cumbres; uno de los puntos más espectaculares es llegar hasta el Rifugio Locatelli, desde donde se obtiene una de las vistas más famosas de todas las Dolomitas. Recomendamos reservar buena parte del día para hacer la ruta con calma: para nosotros fue uno de los grandes imprescindibles de todo el viaje.

Tras varios días recorriendo las Dolomitas, tocaba iniciar el camino de vuelta. Dejamos Borca di Cadore rumbo a Trento, donde pasamos una noche antes de continuar hasta Bérgamo: dividir el regreso en varias etapas hizo que fuera mucho más llevadero. De camino paramos también en Rovereto.

Calle del centro histórico de Rovereto, parada en la vuelta hacia Bérgamo
El centro de Rovereto, una de las paradas en el camino de regreso.

Al llegar a Bérgamo cerramos el recorrido de forma circular, ya que habíamos empezado el viaje precisamente allí. Aprovechamos para recorrer la Città Alta, sus calles, plazas y edificios históricos, una manera perfecta de poner el punto final a 11 días por las Dolomitas.

Vistas de Bérgamo desde uno de los miradores de la Città AltaFachada de la Cappella Colleoni en BérgamoVia Tasso, una de las calles históricas de BérgamoVistas de Bérgamo durante el cierre de la rutaRincón de Bérgamo al final del viaje por las Dolomitas

Consejos para organizar tu ruta por las Dolomitas en verano

Si estás pensando en hacer una ruta por las Dolomitas en agosto, hay algunas cosas que recomendamos tener en cuenta:

  • Madruga. Los lugares más famosos se llenan rápido en temporada alta; nosotros intentábamos llegar siempre sobre las 8:00-9:00 h.
  • Reserva los parkings cuando sea necesario. Algunos lugares tienen plazas limitadas o sistemas de reserva en verano; comprueba siempre las condiciones antes de viajar.
  • No tengas miedo de hacer rutas a pie. Muchos lugares son famosos por una foto concreta, pero las Dolomitas se disfrutan mucho más caminando: Seceda, Val di Funes y Tre Cime son buenos ejemplos.
  • Aprovecha los refugios de montaña para parar a tomar un café, comer o simplemente contemplar el paisaje. Y no te vayas sin probar un buen Apfelstrudel.
  • Organiza los días por zonas. Las distancias parecen cortas en el mapa, pero las carreteras de montaña hacen que los trayectos sean más largos de lo esperado.
  • Consulta el tiempo antes de salir. En la montaña puede cambiar rápido; adapta la ruta a las condiciones del día.
Aperitivo con aperol spritz y plato de pasta en una terraza durante la ruta
Un alto en el camino para disfrutar de un aperol spritz y buena comida en una terraza.

¿Cuántos días hacen falta para visitar las Dolomitas?

Para nosotros, 11 días fueron una buena duración para una primera ruta por las Dolomitas, aunque podríamos haber pasado muchísimos más. Con una semana puedes conocer los lugares principales, pero con 10-12 días haces el viaje con más calma y puedes combinar rutas, lagos, pueblos y miradores. Hacer una ruta circular en coche permite además aprovechar mejor el tiempo, sin volver cada día al mismo alojamiento.

¿Es buena época viajar a las Dolomitas en agosto?

Sí, aunque hay que tener en cuenta que agosto es temporada alta. La ventaja es que encontrarás las montañas verdes, muchas rutas accesibles y los refugios abiertos; la desventaja, que los lugares más turísticos pueden estar concurridos y los parkings llenarse rápido. Por eso recomendamos madrugar y reservar con antelación los accesos que lo requieran: después hay infinidad de rutas por las que las aglomeraciones apenas se notan.

¿Se pueden visitar las Dolomitas en coche?

Sí, de hecho para nuestro viaje el coche fue la mejor opción. Nos permitió movernos con libertad, cambiar de planes según el tiempo, parar en pueblos y lagos durante los trayectos y aprovechar mejor los días. Eso sí, en temporada alta hay que prestar atención a los horarios de acceso y a las restricciones de tráfico en algunas zonas como Alpe di Siusi.

Dónde alojarse en las Dolomitas: nuestra recomendación en Borca di Cadore

Para la parte oriental de la ruta, cerca de Cortina d’Ampezzo y de las Tre Cime, nos alojamos en el Hotel Boite, en Borca di Cadore: un hotel de montaña con vistas al valle del Boite y al Monte Pelmo, ideal tanto para el senderismo de verano como para el esquí de invierno, con traslados a las estaciones de Cortina y San Vito di Cadore. Tiene restaurante, bar, spa asociado y habitaciones con balcón, y está a unos 25 minutos en coche de Cortina.

Fachada exterior del Hotel Boite en Borca di CadoreHabitación con balcón del Hotel BoiteZona de restaurante del Hotel BoiteSalón común del Hotel Boite con vistas a la montañaExteriores del Hotel Boite entre las montañas del CadoreZona de spa asociada al Hotel Boite

Si en vez de verano estás pensando en volver en invierno a esquiar, esta misma zona forma parte de Dolomiti Superski, el dominio esquiable más grande del mundo con 1.282 km de pistas: puedes leer más en nuestro artículo sobre el mayor dominio esquiable del mundo.

Después de estos 11 días recorriendo la zona, podemos decir que las Dolomitas nos sorprendieron muchísimo: cada día encontramos un paisaje distinto, desde los prados de Val di Funes hasta las formaciones de Seceda, pasando por los lagos de Carezza, Antorno y Braies o las impresionantes Tre Cime di Lavaredo. Creemos que merece la pena hacer esta ruta en coche, sin limitarse a los lugares más famosos: disfrutando también de las carreteras, los pueblos, los refugios y las pequeñas paradas que aparecen por el camino.

Atardecer sobre las cumbres de las Dolomitas al final de una etapa
Un atardecer más durante la ruta por las Dolomitas.

Las Dolomitas son uno de esos destinos en los que el camino es tan importante como el destino. Si estás preparando tu propio viaje, esperamos que esta ruta de 11 días te sirva para organizar tu itinerario y disfrutar tanto como nosotros de uno de los paisajes más espectaculares de Italia.

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